viernes, 22 de mayo de 2009

Ritual de iniciación, otra gran experiencia con los indígenas

El día 15 y 16 de mayo asistimos a una ceremonia indígena llamada ritual de iniciación de jóvenes.A través de esta ceremonia los niños, que tienen edades comprendidas entre los 10 y los 12 añitos, se convierten en miembros plenos de la comunidad.Es decir, ya pueden ser tratados como adultos.
Esta ceremonia es emocionante porque significa la recuperación de sus valores culturales tradicionales basada en la práctica de este tipo de rituales .Hoy en día, pocas comunidades las siguen practicando ya que no tienen medios para hacerlo, como la posibilidad de organizar un campamento con comida durante varios días y trasladarse a la comunidad donde se realice, todas las familias de los niños que participan en el ritual. Para ellos es como para nosotros la Primera Comunión y es de suma importancia. Tiene una duración de 40 días y lo hacen por etapas, nosotros estuvimos en la culminación que es cuando les hacen un perforación en el labio para colocarles una especie de espina, palito.. que se llama, en guaraní, tembeta. Los niños pasan 12 horas junto a los líderes espirituales,los tekoharuvicha, bebiendo Kaguĩ, bebida compuesta por maíz y caña de azúcar, que parece mentira pero les embriaga hasta caer casi borrachos y junto con los cánticos, les hace entrar en trance durante la noche. De esta manera los niños están preparados para que no les duela el tembeta al día siguiente.

Salimos de Pedro Juan Caballero a las 4 de la tarde camino a Cerro Akangue, la comunidad indígena donde se iba a realizar la ceremonia.No queríamos llegar de noche ya que la desviación que teníamos que tomar no estaba señalizada y era un camino de tierra en pleno bosque.Pero nada más salir de Pedro Juan, tuvimos una avería en el coche que hizo retrasarnos por lo menos dos horas.Así que llegamos cuando ya había oscurecido y tuvimos que dar varias vueltas hasta que encontramos la entrada a la comunidad.

Cuando llegamos eran ya las 7 de la tarde y habían comenzado con la ceremonia a las 6.Nos encontramos con un escenario increíble.Habían montado un campamento alrededor del templo ceremonial y cada familia de los niños que participaban había encendido una hoguera para pasar la noche.El cielo estaba radiante de estrellas y de fondo se escuchaban los cánticos de los líderes espirituales, los Tekoharuvicha, en guaraní,que provenían del interior del templo.


Nos acompañaron al lugar donde podíamos montar nuestra tiendita de campaña, debajo de un gallinero que todavía estaba por terminar y una vez asentados allí, nos fuimos a disfrutar de la ceremonia nocturna.Los niños que participaban tenían que estar toda la noche bebiendo A pesar del frío que pasamos , disfrutamos mucho de esa noche tan mágica e incluso nos dormimos con el sonido de los cánticos de fondo.

A las 6 de la madrugada los indígenas nos vinieron a buscar para presenciar la siguiente etapa del ritual. Tuvimos que descalzarnos y pintarnos la cara con marcas rojas cuya tinta sacan de un fruto vegetal. La tierra estaba muy fría y nosotros todavía no habíamos entrado en calor pero los rayos del sol empezaban a asomar a través de los frondosos árboles y empezaban a calentar...qué mañana más maravillosa! Los padres de los niños les llevaron su regalo, banquitos de madera que ellos mismos habían fabricado para la ocasión. Y otra vez se metieron todos en el templo, niños, padres y líderes espirituales.



Finalmente, antes de irnos, nos convocaron para agradecernos todo el apoyo que están teniendo con los proyectos y nos regalaron una bolsa de mandiocas de su huerta.También nos invitaron a la próxima ceremonia de mujeres que hacen en 2 semanas y que por supuesto asistiremos!Así que muy satisfechos y emocionados nos fuimos de la comunidad.



He intentado narrar un poquito esta bonita experiencia con los indígenas.Espero que os haya hecho sentiros más cerca de mí y de esta maravillosa cultura de los indígenas guaraníes.


Un abrazo de la Mery trotamundos!