
Vine aqui atraída por la idea de poder trabajar con los indígenas y me siento afortunada de haber encontrado en este lugar la oportunidad para hacerlo.
No es que supiera mucho acerca de las diferentes culturas indígenas pero lo suficiente como para entender sus valores principales basados en el respeto y conocimiento por la naturaleza .Respeto basado en el intercambio justo y sostenible entre el hombre y su medio natural, ya que este le proporciona todo lo necesario para vivir.En guaraní se llama Tekoha y para los indígenas significa su medio de vida ,su hábitat,el cual les proporciona todos los recursos necesarios para vivir y lo que es más importante,lo que da sentido a su existencia, sus creencias y su religión.Por desgracia, este medio natural se está perdiendo y todos los recursos que de él se obtienen.Por causa de esto, las poblaciones indígenas están desapareciendo y con ellas su cultura y sus valiosos conocimientos ancestrales.Muchas de las etnias que habitaban Paraguay se han extinguido y las que todavía sobreviven, están siendo expulsadas de sus tierras por causa de los intereses económicos de poderosos sectores de la población.la gran mayoría son desplazadas a los medios urbanos donde se ven obligados a mendigar y a sufrir todo tipo de discriminación y marginación social.
En este momento,tengo la suerte de estar trabajando en uno de los proyectos que la ONG Paz y Desarrollo está desarrollando con una de las etnías guaraníes que habitan en Paraguay.Esta etnia se llama Pai Tavytera y el proyecto “Fortalecida La Asociación Paĩ Reta Joaju y Mejorada la auto sostenibilidad en su hábitat de 8 (ocho) comunidades Paĩ Tavyterã del Departamento de Amambay, Paraguay.” – Paĩ Tekoha Mbareterã Jey.”
Un poco de historia...
Algunos importantes hechos nacionales del siglo XIX ejercieron también una influencia muy fuerte sobre los Paî Tavyterâ; así, por ejemplo, la Guerra Grande y la muerte del Mariscal López en 1870 en Cerro Corá (tradicional territorio Paî) marcó profundamente su relación con la sociedad envolvente.
Después de la Guerra Grande el Paraguay vendió ingentes cantidades de tierra a empresas privadas, entre ellas La Industrial Paraguaya S.A. que llegó a poseer más de dos millones de hectáreas, incluyendo gran parte del territorio de los Paî Tavyterâ. Los indígenas se dieron entonces obligados a trabajar para esta empresa en sus propias tierras como único medio de lograr la permanencia en sus sitios históricos.
Actualmente su población está asentada en todo el departamento de Amambay, con reducidos segmentos de las mismas asentadas en los departamentos de San Pedro y de Canindejú.
El pueblo Paî en el territorio nacional cuenta con un total de 49 asentamientos (comunidades) locales, casi todos ellos legalmente mensurados y titulados mayoritariamente, a través de un largo proceso de “lucha por la tierra” iniciada en 1972, hasta nuestros días.
El territorio Paî ancestral ha sido más que diezmado en estas últimas décadas. La destrucción masiva, agresiva de los ecosistemas naturales ha completado su radicalidad extrema, desde las líneas mismas demarcatorias de los asentamientos actuales hacia fuera.
Junto a este proceso de degradación y de destrucción totalizadora de la naturaleza, ha hecho crisis también la sabia estrategia de sobrevivencia sostenible practicada por centurias por el Pueblo Paî en aquella frágil pero exuberante geografía territorial de antaño. Los conocimientos y prácticas dinamizadoras del “cultivador-cazador-recolector/changador” Paî han devenido obsoletos, ineficaces para la acostumbrada reproducción deseable de esta cultura milenaria.
Más allá de los dominios Paî, en el Amambay, casi ya no quedan superficies continuas de cobertura boscosa significativa, y hasta los mismos son frecuentemente invadidos por la agresividad sin límite de pasturas artificiosamente implantadas o por la codicia irrefrenable de depredadores madereros, agroindustriales y de otros actores no menos irregulares, perniciosos de frontera.

A modo de resumen, este el contexto en el que se encuentran las comunidades indígenas con las que estamos trabajando así que queda claro que hay mucho camino por recorrer...